
Fincas y parcelas
Una finca de recreo grande pide desbroce periódico: segamos la campa y limpiamos márgenes antes de que la hierba crezca y se seque.
Fincas y parcelas
Berrioplano está a unos 8 km de Pamplona y lo forman pueblos pequeños con casas de parcela grande y fincas. Desbrozamos campas antes del verano, podamos frutales y setos de linde y llevamos el terreno con visitas según la época.
Casas con parcela grande y fincas en los pueblos de la cendea, con campas, frutales y márgenes que desbrozar.

Una finca de recreo grande pide desbroce periódico: segamos la campa y limpiamos márgenes antes de que la hierba crezca y se seque.
Fincas y parcelas
¿Te vas de vacaciones en agosto? Seguimos con la siega y vigilamos el riego para que a la vuelta el jardín esté como lo dejaste.
Jardines de particulares
¿Césped muy pisado delante de los portales? Lo aireamos y resembramos las calvas en su época para que aguante el uso diario.
Comunidades y urbanizaciones
El seto que separa la empresa de la calle lo mantenemos a la altura acordada, recto y sin huecos abiertos por la base.
Zonas verdes de empresas
Para comunidades, empresas y fincas proponemos un desbroce periódico, con pasadas en primavera y otra antes del verano.
Desbroce de terrenos
Consejo: no recortes la arizónica hasta la madera seca; de ahí no vuelve a brotar y el hueco se queda para siempre.
Poda de setos y árboles
El tocón que queda tras la tala lo sacamos con trituradora o con destoconado, según lo que vayas a hacer en ese hueco.
Tala de árboles
Si el césped está esponjoso y lleno de paja seca, lo escarificamos en primavera para que el agua y el aire lleguen a la raíz.
Corte y cuidado del césped
¿Has ampliado el jardín o movido un parterre? Movemos el riego o añadimos sectores para que llegue donde hace falta.
Riego automático
Si el seto tiene hojas con polvo blanco o manchas de óxido, es oídio o roya; ajustamos riego y poda, y tratamos si hace falta.
Plagas y abonadoEn los pueblos de la cendea de Berrioplano, como Aizoáin o Berriosuso, lo habitual no es un jardín de unos pocos metros sino una parcela amplia alrededor de la casa: una parte de césped cerca de la vivienda, una campa más allá, algún frutal viejo y un seto o una valla en la linde con el camino. Ese terreno no pide el mismo cuidado en todas partes, y así lo planteamos: siega frecuente donde se hace vida y desbroce periódico en lo demás.
El punto crítico llega al final de la primavera. Con las lluvias la hierba de las campas sube hasta la rodilla y, en cuanto se seca en junio, se convierte en combustible junto a la casa. Por eso desbrozamos antes de que agoste, dejamos franjas limpias junto a vallas, caminos y edificaciones, y repetimos en verano si ha vuelto a crecer. Las zarzas que avanzan desde los márgenes las cortamos a ras y vigilamos sus rebrotes en cada pase.
En invierno el trabajo cambia: es la época de podar los frutales, con cortes que aclaren la copa y dejen entrar luz, y de revisar los árboles grandes de la parcela, que a veces crecen cerca del tejado o de un tendido. Los restos de poda los astillamos o nos los llevamos, según prefieras. Si la finca lleva tiempo abandonada, antes del mantenimiento hacemos una puesta a punto: limpieza a fondo, desbroce y poda de todo lo que se ha desmandado.
Población: ~4.000 hab.
Desde Pamplona: A unos 8 km de Pamplona
Cuéntanos en qué pueblo de la cendea está la finca, cuánto terreno tiene y qué hay en él: campa, frutales, seto de linde, árboles grandes. Si hace tiempo que nadie entra, dínoslo también, porque la primera limpieza va aparte del mantenimiento.
Lo ideal es hacerlo a finales de primavera, cuando la hierba ya ha crecido pero todavía no está seca. Así se corta con facilidad y no queda combustible junto a la casa en pleno verano. Si el terreno es grande o muy fértil, solemos programar un segundo pase en verano y otro ligero en otoño.
Sí, aunque sin prisas. A un frutal abandonado no se le quita toda la madera de golpe: lo aclaramos a lo largo de varios inviernos, quitando primero lo seco, lo enfermo y las ramas cruzadas, y luego los chupones. Así el árbol se recupera sin resentirse y vuelve a dar fruta en vez de llenarse de brotes.
Nos los llevamos al terminar, o los astillamos y dejamos la astilla en la finca si la quieres para acolchar el pie de los árboles o los parterres. Lo que no hacemos es dejar montones de ramas secas junto a la casa, que en verano son un riesgo. Lo hablamos en la visita según el espacio que tengas.
Sí. Aunque en la cendea abundan las parcelas grandes, también hay casas con un jardín de tamaño normal que llevamos con visitas quincenales en temporada y mensuales en invierno. El plan se ajusta a lo que hay: siega, seto, riego y lo que cada época vaya pidiendo.
Puede hacer falta, según el árbol, su tamaño y dónde esté. No damos por hecho lo que pide cada ayuntamiento: si vemos que una tala puede necesitar permiso, te lo decimos antes de empezar para que lo consultes. Mientras tanto, si hay ramas que suponen un peligro, valoramos una poda de seguridad.
Avísanos de en qué pueblo está la finca y qué terreno tiene, y planificamos el desbroce antes del calor.